Reseña de la jornada de talleres que el Comité Salvabosque realizó en el marco de su 20 aniversario

Seguir en la Tierra
El Comité Salvabosque conmemora 20 años de lucha en defensa del bosque del Nixticuil. El 28 de junio se realizó una jornada de talleres para invitar a la comunidad cercana al bosque y habitantes en general de la zona metropolitana de Guadalajara para que se acercaran a conocer y solidarizarse con la lucha que el Comité ha realizado para frenar la destrucción de este territorio, para preservarlo y salvaguardarlo.
En un bosque lleno de vida, en una época en la que las lluvias hacen relucir al bosque con distintos tonos de verde que resaltan por el brillo de las gotas de agua que permanecen en las hojas de la vegetación, se llevó a cabo la jornada de talleres con los que se conmemoró este aniversario, muy en el tono con lo que el Comité ha realizado como eje central de su lucha en defensa del bosque: plantarse en el territorio para conocerlo, aprender de él y compartir ese conocimiento con los demás y así poco a poco más personas sean conscientes de la depredación de los espacios naturales y de la necesidad de defenderlos.

Las actividades fueron una invitación para dejar de lado el ruido de la ciudad, su contaminación visual y el caos que nos habita cuando nos perdemos en “la selva de asfalto”, para despertar los sentidos con los colores que se pueden extraer de plantas, flores y de la tierra. El taller de acuarelas con pigmentos naturales fue una oportunidad para sentir el bosque, escuchar el canto de las aves que lo habitan, para concentrar la mirada y observar el entorno, aprender cómo el bosque se comunica con colores, olores y sonidos.
Una compañera nos platica sobre los hongos, los demás escuchamos asombrados su explicación sobre el micelio. Así como los hongos tienden esta red para comunicarse, nutrirse y defenderse, en el taller de fotobordado, nos compartieron una técnica para intervenir fotografías con hilos y estambres. Las fotos eran de plantas, árboles, hongos y un verdugo (pájaro que se ganó ese nombre coloquial porque tiene la costumbre de empalar a sus presas para comerlas, como en una carnicería, bromeo un compa que participaba en el taller mientras intentaba la puntada francesa) que son habitantes del bosque. Bordar lleva su tiempo, requiere paciencia y dedicación, así la lucha del Comité ha tejido una red a la que invita a más personas para que se sumen en la defensa de este lugar que está siendo asediado por las inmobiliarias que, auspiciadas por un gobierno indiferente que se hace de la vista gorda y aprueba permisos para cambiar el uso del suelo, ponen en riesgo a los habitantes no humanos de este territorio como si sus vidas no fueran importantes.

Ocupar el territorio para compartir con sus habitantes, convivir con ellos sin aprovecharse de sus recursos fue uno de los temas que aprendimos en el rally que los compañeros del comité organizaron para que los asistentes comprendiéramos la necesidad de respetar al boque. Entre carreras, juegos con pintura, liebres, lechuzas y zorros, nos explicaron que lo que se está haciendo con el bosque del Nixticuil se llama fragmentación. Con esto se explica cómo los humanos, sin sensibilidad, segmentamos los territorios para nuestro “beneficio” (aunque sabemos que ese beneficio es solo económico y tiende a concentrarse en unos pocos) y, en lugar de usar los caminos que se generan por la dinámica natural, pues se talan árboles, se aplanan cerros, que, en lugar de comprender los espacios, de respetar sus dinámicas, los humanos los ocupamos ensuciando el agua, la tierra y el subsuelo, rompiendo las redes que los habitantes del bosque han creado durante miles de años para mantenerse con vida y seguir produciendo Vida.

Algo que los compas del Comité mencionaron durante los talleres es que el bosque cuenta con una gran diversidad, ellos han tenido una labor en el registro de ésta, un ejemplo de esto son los juegos de mesa que crearon para dar a conocer algunas de las especies de plantas y animales que habitan el bosque. En el taller de juegos de mesa pudimos jugar a la lotería y conocer la representación en acuarelas de la lagartija de papada rosada, el nopal, el zopilote, el cardo santo y el carpintero mexicano. Este taller convocó a muchos niños, que entre risas y el canto de la lotería pudieron comprender la importancia de defender al bosque.
Conmemorar que seguimos luchando, hacer un festejo para contagiar a otros nuestra lucha, fueron algunos de los sentires que nos compartieron las y los compañerxs del comité salvabosque que llevan más de dos décadas luchando para que los intereses depredadores no se acaben este territorio. Nos invitaron a sumarnos a las jornadas de reforestación y las caminatas que hacen para conocer y defender el territorio que realizan periódicamente y a las cuales convocan por medio de sus redes sociales como Comité Salvabosque o Comité en Defensa del Bosque del Nixticuil.
